Evaluación de la política pública de primera infancia "del vientre a siempre" implementada en el municipio de Guadalajara de Buga
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Resumen
Históricamente los imaginarios que se han tenido sobre los niños y niñas se han transformado según los cambios culturales, económicos, políticos y sociales de cada sociedad. Para DeMause1 la historia de la infancia es una pesadilla de la que hemos empezado a despertar hace muy poco. Cuanto más se retrocede en el pasado, más bajo es el nivel de la puericultura y más expuestos están los niños a la muerte violenta, al abandono, los golpes, al temor y a los abusos sexuales. Con base en esto, se puede decir que no existe un estado de “felicidad” inicial de la infancia y la manera en la que se ha concebido a los infantes ha tenido una transformación gradual en sentido positivo. El fortalecimiento del Estado ha dado origen a los hijos del Estado, niños que desde muy pequeños pasan de manos de sus padres a las de un personal especializado que se hace cargo de ellos y a instituciones gubernamentales que se encargan de la protección de su protección. Por esta razón en Colombia la Constitución de 1991 consagró al país como un Estado Social de Derecho donde el Estado, la sociedad y las familias eran las encargadas de garantizarles lo derechos a los niños y niñas; sin embargo en la actualidad la realidad que padecen muchos de éstos es preocupante según estudios realizados. En el año 2004 el Comité de los Derechos del Niño en Ginebra, en uno de sus estudios visibilizó varias razones por las que el país no avanzó en la garantía de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, expone entre otras razones, que los factores fueron la crisis económica, política y social que vivió el país el período comprendido entre 1998 y el 2003, factores que ocasionaron un alto deterioro a nivel social y económico. En efecto, los informes indican que los niños y niñas constantemente deben enfrentarse a situaciones extremas; por explotación sexual se encontraron aproximadamente 25.000 niños2 , por abuso sexual 17.912 casos, de los cuales el 84,3% son contra menores de edad. Durante los últimos 5 años los niños que viven con ambos padres son el 58%, en el año 2000 eran un 61%. Y de los menores de 15 años 4,3% son huérfanos y 7,8% han sido criados por otra persona diferente a uno de sus padres3 , muchos de ellos se encuentran bajo medidas de protección o en cuidado institucionalizado. Según medicina legal, para el año 2006 existieron 59.770 casos de violencia Intrafamiliar, donde 9.847 de las víctimas eran niños, niñas o adolescentes. Siendo el padre el que más transgrede en este delito con el 36 %, entre los 5 y los 9 años los niños son las principales víctimas, mientras que en el grupo de 10 a 14 años son las niñas. En lo que respecta al trabajo infantil, según la encuesta que se aplicó de caracterización de la población entre 5 y 17 años, aproximadamente 1.568.000 niños, niñas y adolescentes ejercen una ocupación remunerada o trabajan en condiciones de alto riesgo y sin garantías laborales. Por tanto no están realizando las actividades que para su edad se desarrollan como estudiar, jugar, recrearse y aprender. Frente a este panorama se puede reconocer que a pesar de los avances alcanzados, se está aún muy lejos de ser un país donde se respeten los derechos de niños, niñas y adolescentes. Colombia avanza despacio en la garantía de sus derechos; por ello se necesita entrar en una transformación social y política que redefinan las políticas públicas y programas para que logren realmente su objetivo de garantizar le el cumplimiento de todos los derechos a los niños y niñas